“El mundo no termina en el 2012 la prueba de ello es que tengo una lata de sardinas que caduca en el 2015”










. Llamó Bencomo a su presencia al adivino y le pregunto por el futuro; esto fue lo que le dijo:


"Llegarán aves blancas y grandes alas por el mar, extrañas huellas cubrirán las arenas de las playas y se cuajará la tierra suelta de los montes. Estará todo dispuesto entonces para que se escuche el cruel sonido de la batalla. Arduo y prolongado será el combate. A su término sólo un terrible despojo será la isla, amargo, como la derrota".
Bencomo no aceptó aquella profecía que hablaba de derrota, por eso mandó a matar a Guañameñe, el adivino. Sin embargo, pronto llegarían a las costas de Añaza galeones de guerra, y la sangre comenzaría a correr.






miércoles, 28 de septiembre de 2011